Archivo de la categoría ‘Palabras del Santo Padre’

Se ora con valentía, porque cuando oramos, normalmente tenemos una necesidad. Dios es un amigo, un amigo rico, que tiene pan, que tiene lo que necesitamos. Es como si Jesús dijera: «En la oración, sean intrusivos, no se cansen». ¿No cansarse de qué? De pedir. Pidan y se les dará. Porque es un trabajo, un trabajo que nos exige fuerza de voluntad, perseverancia, determinación, sin vergüenza. ¿Por qué? Porque estoy llamando a la puerta de mi amigo. Dios es amigo, y con un amigo puedo lograrlo. Una oración constante e intrusiva. Pensemos en santa Mónica, por ejemplo. Cuántos años rezó, incluso con lágrimas, por la conversión de su hijo. El Señor finalmente le abrió la puerta. (Papa Francisco – Homilía Santa Marta, 11 de octubre de 2018)

Como sabemos, Jesús respondió preguntándoles si estaban dispuestos a beber el cáliz que él mismo estaba a punto de beber (cf. Mt 20, 22). Con estas palabras quería abrirles los ojos a los dos discípulos, introducirlos en el conocimiento del misterio de su persona y anticiparles la futura llamada a ser sus testigos hasta la prueba suprema de la sangre. De hecho, poco después Jesús precisó que no había venido a ser servido sino a servir y a dar la vida como rescate por muchos. (…) el Señor desea que cada uno de nosotros sea un discípulo que viva una amistad personal con él. Para realizar esto no basta seguirlo y escucharlo exteriormente; también hay que vivir con él y como él.  (Benedicto XVI – Audiencia general, 5 de julio de 2006)

Hoy seguiremos meditando sobre las parábolas de Jesús, que nos ayudan a recuperar la esperanza, porque nos muestran cómo obra Dios en la historia. En este relato podemos reconocer la forma de comunicarse de Jesús, que tiene mucho que enseñarnos para el anuncio del Evangelio hoy. Cada parábola cuenta una historia tomada de la vida cotidiana, pero quiere decirnos algo más, nos remite a un significado más profundo. La parábola suscita en nosotros interrogantes, nos invita a no quedarnos en las apariencias. Ante la historia que se cuenta o la imagen que se me presenta, puedo preguntarme: ¿dónde estoy yo en esta historia? ¿Qué dice esta imagen a mi vida? El término parábola proviene, de hecho, del verbo griego paraballein, que significa lanzar delante. La parábola me lanza delante una palabra que me provoca y me empuja a interrogarme. (Papa León XIV – Audiencia general, 21 de mayo de 2025)

Comentarios recientes
    Categorías